La libertad es el derecho de hacer lo que no perjudique a los demás por eso las verdaderas tragedias no resultan del enfrentamiento entre un derecho y una injusticia, surgen del choque entre dos derechos.Lex omnibus

“La vida es un derecho y el Derecho es toda una vida”

Tamargo Abogados es un Despacho profesional que presta servicios jurídicos especializados. Se complace en darle la bienvenida a su website y le invita a que visite cada uno de los servicios que ofrecemos por si resultan de su interés.

Tamargo Abogados colabora con otros despachos y compañeros dentro de toda la península, lo que le permite dar una completa satisfacción a los intereses y necesidades de sus clientes, con especial consideración a nuestro despacho colaborador  de Tenerife.

En la búsqueda de esta misma satisfacción, el despacho ofrece además la ayuda y colaboración de un equipo de profesionales de contrastada solvencia y experiencia en sus ámbitos: Procuradores, peritos judiciales, detectives, agentes de seguros, administradores de fincas, agentes inmobiliarios, psicólogos, programadores…

María Tamargo Fernández es la responsable del Despacho. Licenciada en Derecho y habiendo cursado estudios en la Universidad de Oviedo, es en la actualidad a parte de abogado, mediadora familiar e hipotecaria.  Miembro del Ilustre colegio de abogados de Oviedo con el número de colegiado 5.053  y especialista en Mediación Civil-Mercantil e Hipotecario titulada por la Universidad San Pablo CEU y Miembro de la Asociación Española de Peritos Judiciales y Mediadores Arbitrales con especialidad en las áreas de Civil y Mercantil. Escribe activamente artículos jurídicos en medios especializados y colabora en diferentes asociaciones compaginando labores de asesoramiento legal y de docencia (Certificado de Aptitud Pedagógica, año 2009) impartiendo cursos y talleres desde hace años sobre diferentes áreas del Derecho y además imparte charlas educativas en materia de mediación escolar, familiar, dando a las partes enfrentadas la posibilidad de encontrar soluciones que satisfagan en su conjunto los intereses en conflicto, mediante la intervención de un tercero imparcial que dirige el procedimiento.